Leo a algunos compañeros indignados porque “todos pagamos ahora los errores de otros”. Y es verdad, pero también esta situación se veía venir y no hicimos nada. Vemos a periodistas perder sus puestos desde hace tiempo y no nos importa ni entre el gremio. Cobras o no. Esa es la única verdad en el periodismo de hoy. Luego, algunos compañeros dejan de trabajar y aprenden de golpe la mentira.
Y hasta que no te toca, no te cabreas. Entonces, un buen día, serás tú quien querrás que te grabe un cámara para decir tus cuatro verdades… en 20 segundos. No hay tiempo para lamentaciones pero la prensa, en general, merece una reflexión profunda y ahondar en la autocrítica por lo expuesto en los últimos años. Mucha suerte a todos los compañeros.
Es una mala noticia que un medio eche el cierre. Ahora, hay que luchar por abrir otros y aprender qué se hizo mal para que no vuelva a ocurrir.
No me ha gustado la noticia. Lo siento, puede que decepcione a algunos amigos pero, no es una buena noticia que tenga que regresar Pacheco para mejorar a la ciudad.
Esto demuestra que en mi ciudad, en siete años, no ha aparecido ninguna figura que generara ilusión. En siete años, hemos vivido en un bucle sin dirección, con más noticias sobre qué hacer que lo hecho.
La apatía de quienes mandan se contagia entre el gremio. Son muchos años con las mismas caras, lo mismo de siempre, algunos, perennes en los mismos asientos… y, lo peor, sigue sin aparecer alguien que genere ilusión. Siempre mantuve que el límite de tiempo mandando debe ser idéntico a los que les toque hacer oposición.
Y entonces, Pacheco anuncia su vuelta y algunos se echan a temblar: “Con él cobrarán todos los que trabajan en el ayuntamiento”, me aseguraban hoy…
Los políticos de Jerez son el ejemplo de la propia ciudad. Con Pacheco volverá a importar lo que hace el político y eso es bueno; pero, en siete años, ya tendrían que haber salido en Jerez siete pachecos mejores y peores, al menos, para levantar las manos cuando nos atraquen. Nos conformamos con que llamen un poco la atención… Los nuevos, ¿dónde estáis?
Sois un ejemplo social en todos los conceptos. Amáis a los animales, los cuidáis, se convierten en vuestra familia y les ayudáis hasta a procrear, incluso que crean ser libres.
Sois una empresa modelo en gestión y sacrificio por los demás. Profesionales de la más alta cualificación que no necesitan cartas de recomendación.
Siento mucho que no os lo paguen así, quienes además, afirman presumir de las miles de visitas que generáis al pueblo. Feliz Navidad a quienes lleváis, durante tantos años, un trozo de felicidad pura a padres e hijos.
Ahora, la gente cívica, que piensa, no tira cócteles molotov. Participa para cerrarte el chiringuito y que quede claro quién manda aquí. Se posiciona más fuerte que el poder político en una romántica batalla por la libertad. Como es de suponer en estos tiempos, la libertad costará dinero.
Al político no le interesa en su afán por controlar. ¿Cómo protesta la gente que conoce la Ley Sinde? Divulgando la ley y haciendo ruído. Que la gente se entere, se preocupe por lo que pasa en su pueblo, en su región, en su país y qué hacen los que deben velar por tu libertad y viven de lo que tú pagas.
Entonces, un montón de internautas anónimos, cada uno de su pare y de su mare, actúa haciendo lo mismo que otro desconocido que no está de acuerdo. Bloquean los servidores. Paran las máquinas que aún no soportan un ataque múltiple.
Bloquean los correos de los políticos, las webs de sus partidos… Es como si la calle hiciera menos ruído ahora. Manda internet. Manda la gente que es más y más difícil de engañar. Los medios de comunicación, al ser muchos, son más difíciles de controlar.
La gente no se manifiesta y el propio movimiento internauta lo confirma. Si se manifiestan en la calle, son cuatro gatos. Delante del ordenador son miles.Es como si la calle dejara de ser del pueblo o importara poco manifestarse o no después de conocer el modus operandi de los sindicatos y qué piensan los políticos de las manifestaciones, para qué sirven….
Entonces, sólo te queda un sitio convertido en espacio de libertad: tu cuarto.
No hacer esto. Sólo para profesionales. Genial el fotógrafo de Diario de Jerez, Pascual: “la foto de mi vida”. Y la pataíta que se marca un policía tras mi detención es también auténtica… Lógicamente son unas prácticas.