sep 20 2011
Indignado, por Juan María de los Ríos
Me indigna que ahora se quejen los sindicatos de los recortes que prepara el nuevo gobierno y, sin embargo, no se hayan quejado del crecimiento del paro hasta límites indignos para un régimen democrático que ha habido en la última década, una década ominosa. Aún recuerdo a un ex−presidente de gobierno de España prometer la creación de 800 mil puestos de trabajo y dejar el país con más de tres millones de parados. ¿Por qué los sindicatos no son independientes y se financian con las cuotas de sus afiliados, como ocurre en Inglaterra? Que toda persona tiene derecho al trabajo no significa sólo que tenga derecho a tener un empleo digno, sino, también a poder elegir empleo. He ahí la libertad de elección, propiedad inalienable de toda persona. Sin embargo, no he visto protestar a los sindicatos. Los sindicatos son necesarios para defender a los trabajadores. El problema es cuando los sindicatos sirven más al interés de determinados partidos que el de los trabajadores. Por cierto, no escuché protestar a ningún sindicato por el sueldo que cobraba el anterior director gerente de Onda Jerez.
Me indigna la mediocridad de los gobernantes de la última década y que nadie haya protestado. Se elogia y se impone la vulgaridad, mientras se margina a aquel que se esfuerza y persigue la excelencia, la virtud.
Me indignan, por fin, la mentira, el maquiavelismo y el fariseísmo moral.
Todo pasa por recuperar las raíces de nuestra civilización occidental, que se nutre de la herencia de tres ciudades: Atenas, la razón; Roma, el derecho; y Jerusalén, la dignidad de la persona humana. Una sociedad de hombres libres vive de unos principios morales básicos, sin los cuales no puede subsistir. Abdicar de la razón, del derecho y de la dignidad de la persona humana es volver a la sociedad cerrada, a una sociedad de animales. He ahí el reto que afronta la sociedad jerezana.


Me hace gracia Juan María. Recuerdo sus palabras sobre Maria José García Pelayo “Confiad Xerecistas” (artículo en Xerezmanía). Pero lo cierto es que -lo que dice aquí- “Una sociedad de hombres libres vive de unos principios morales básicos, sin los cuales no puede subsistir” no lo está aplicando su lider Maria José (ya van cuatro mentiras manifiestas en campaña electoral).
TE QUIERE IR AL MAMAERO FLOJO DE MIERDA!