
Hace no mucho, la ex alcaldesa de Jerez, Pilar Sánchez, hacía campaña y organizaba videoconferencias con jerezanos en el exilio, en Canarias. Los exiliados volvieron a las Islas y, los no exiliados… preparan su marcha.
Jerez ha muerto y ojalá no resucite nunca.
Hace falta reinventar un Jerez diferente y no resucitar al que ha muerto. Muerto se quede un Jerez de mentiras y puesta en escena. Se acabó ese Jerez. Debe nacer otro.
Hay que remontarse a algún punto de la historia donde importara esta ciudad. Donde importe su historia. Se necesitan líderes. Se necesita la figura de alguien a quien creer.
Hay que convertir la ruta de la barbarie en la ruta de la reconstrucción de Jerez. En la ruta de la esperanza iniciando la recuperación por la historia.
El mayor atractivo de Jerez no son las bodegas, ni los caballos, ni las motos ni el flamenco. Jerez ya era interesante por ser Jerez. El mayor atractivo de Jerez es Jerez.
La ruta de la barbarie debiera hacerse a diario para presumir de la recuperación. La Unión de Hermandades contrató una cuadrilla para poner los palcos de Semana Santa, ¿estarían dispuestas las plataformas sociales a organizar un macroconcierto flamenco, a iniciar una colecta, como en los Reyes Magos, para reunir dinero suficiente para iniciar la recuperación de la ciudad?
Con ese dinero se contratarían a desempleados, en Jerez hay muchos, y quien quiera ayudar… se le agradece.
Sí, ya lo se, pagamos impuestos para que se hagan esas mejoras pero el dinero se lo gastaron en otras cosas. O lo hacemos los ciudadanos, o más miseria… ¡que se está acabando hasta el vino!
Quiero participar en la reconstrucción de Jerez. O lo hacemos los ciudadanos o moriremos esperando soluciones a base de futuros créditos bancarios.
La gente se marchaba de Andalucía a Galicia a limpiar chapapote, ¿por qué no podemos nosotros arreglar el centro histórico de Jerez? ¿Alguna plataforma quiere dar el paso?